3 películas ideales para un finde lleno de testosterona

La conocida como era Reagan o lo que vienen a ser prácticamente toda la década de los ochenta se caracterizó en el cine de acción por una serie de características. Hipermasculinización, frases incendiarias y contundentes, individualismo, enemigos enfrascados en los máximos de los tópicos y muchos más tics que fueron lanzados al cine en todo el mundo y amplificados hasta la estratosfera por el auge del VHS y los videoclubs.

Entre los protagonistas de esa era y ese cine casi extinto están Arnold Schwarzenegger, Sylvester Stallones, Dolph Lundgren, Jean Claude Van Damme (que llegaría un poco después), Bruce Willis, Kurt Russell, Mel Gibson y una interminable lista de actores entre el talento y el carisma. Y es que (como podéis ver en el listado), para este tipo de cine tampoco se necesitaba a un interprete de Oscar (aunque hayamos mencionado a un par con cierto talento interpretativo), sino que llenaran la pantalla, tuvieran un carisma arrollador y fueran creíbles en esa labor de uno contra todos.

Y aunque no es un cine con una calidad objetiva (desde luego no vamos a encontrar los diálogos ni los matices de «Annie Hall» o «Manhattan») si es cierto que funcionan como entretenimiento y como reflejo de una época no tan lejana, y es por eso que quizás sería un buen plan hacer una sesión de fin de semana de frases lapidarias, sudor, cerveza, barbas de tres días y venganzas. Una selección de películas de acción de corte ochentero (aunque haya una de 2019) para un fin de semana elevado en testosterona.

«Predator» (John McTiernan, 1987)

Clásico de la acción y la ciencia ficción en la que no daremos muchos spoilers, por si hay alguien en la tierra que aun no la ha visto. Un grupo de mercenarios (que representan al máximo las características de este cine descritas en la introducción) va a la selva de Sudamerica a una misión que parece sencilla.

Lo que iba a ser un ir y volver introduce a Schwarzenegger y sus compañeros en una pesadilla más grande de lo que podrían imaginar. McTiernan dirige de modo sobresaliente una película que es un absoluto clásico de culto y la convierte en una cinta de acción atemporal donde todo encaja a la perfección.

«La jungla de cristal» (John McTiernan, 1988)

De nuevo topamos con McTiernan como director (este realizador era más grande que la vida para este tipo de cine) con otro absoluto must de la acción de los ochenta. Bruce Willis deberá enfrentarse a un grupo terrorista que se ha apoderado de un edificio aun estando completamente solo y además fuera de servicio.

La definición del buen hacer y de cine sencillo pero efectivo en una película que sigue funcionando a la perfección tras más de treinta años desde su estreno. Carisma, frases inolvidables, villanos malísimos, buena dirección y buena música en otro de los grandes estandartes del cine de acción ochentero.

«Rambo: Last Blood» (Adrian Grunbgerg, 2019)

Cine de acción de los ochenta absolutamente fuera de los ochenta. Stallone rescataba a uno de sus personajes más populares (con permiso de Rocky) y nos contaba una historia de venganza personal y acción en una cinta tan notable como casi fuera de su tiempo.

Una película que comienza suave y va in crescendo hasta casi dejarte sin habla, por la violencia de la vendetta que vemos en el climax. Una cinta sencilla y absolutamente efectiva (marca de la casa) que nos demuestra que Stallone (ya lo vimos en la muy aceptable ‘Rocky Balboa’) aun tenía mucho que decir. El broche de oro a un fin de semana de súper hombres sin capa.


También estuvo cargada de testosterona la Final Internacional de la Red Bull Batalla de los Gallos, y nosotros la vivimos así.

1 1575216946 1519776000
Compartir
Tweet
Comentarios
← Siguiente “The OG” en HBO: la vida en la cárcel de un original gangster
Anterior → Así vivimos la Final Internacional de la Red Bull Batalla de los Gallos