«Hip-Hop Evolution»: llega la tercera temporada y se centra en la época dorada

Cuando llegó «Hip-Hop Evolution» fue toda una sorpresa para los fans del rap clásico. Una serie documental seria, profesional y de buena factura que se movía por todo Estados Unidos narrando la historia del hip hop de mano directa de sus propios protagonistas.

Las dos temporadas anteriores tuvieron éxito al tener ese acercamiento serio y casi periodístico más que lúdico y, desde luego, no podíamos dejar pasar la tercera. Una serie que se estrenó en HBO y luego pasó a Netflix, de lo que suponemos se han arrepentido los primeros.

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Y después de visionar los cuatro capítulos de este tercera temporada nuestras conclusiones no varían en exceso de lo visto anteriormente. Centrándose en la importancia ya de las dos costas, de la lucha que hubo entre ambas (auspiciada en gran parte por los medios, que hicieron su agosto), «Hip-Hop Evolution» sigue en su dinámica seria y profesional para contar una etapa que ya es historia de la música popular.

Y de nuevo vemos las virtudes de las temporadas anteriores, empezando por la aparición de absolutos pesos pesados de la industria (hay tantos y de tanto calado que es tan maravilloso como apabullante) como en el enfoque de cada pregunta. Por supuesto, el tema de la edición y montaje sigue siendo tan sobresaliente como fresco y dinámico.

«Hip-Hop Evolution», centrada en la etapa más violenta de la historia del rap

Como pueden dilucidar, esta tercera temporada se centra en los años más sangrientos de la historia del rap, que coincidieron con la época más brillante musical y creativamente.

De mano de los propios protagonistas, nos narran esa especie de guerra civil que hubo entre costas y que acabó (aunque en realidad sabemos que no fue tan así) con las muertes de los dos rappers más destacados del mundo: Tupac Shakur y Christopher «The Notorious BIG» Wallace.

El estilo de vida gangsta del que se hacía apología en las letras tanto de la costa oeste (en mayor medida) como en la este (en menor) acabó inventándose junto a ciertas publicaciones especializadas y llevando una rivalidad personal a una batalla casi completa entre costas.

Pero «Hip-Hop Evolution» va más allá, y cuenta el poco respeto que se le tenía a los rappers de la costa oeste desde Nueva York, y cómo la dominación posterior de los de la zona de California (sobre todo por Death Row Records, aunque también por muchos otros MCs y grupos) fue una especie de orgasmo descomunal, de sensación de triunfo tras haber estado acomplejados durante los muchos primeros año de la historia del rap.

Por si fuese poco, hay tiempo para Bad Boy Records, JAY-Z y todos los diamantes que salieron a la luz a todos los niveles en aquellos años que constituyen el eje central de los noventa.

La serie documental, más que avanzar cronológicamente -aquello que esperábamos- se centra en una época brillante, aunque también violenta, y tremendamente creativa. El enfoque respetable y poco amarillista la hace un must para los apasionados del rap clásico, para los amantes de la música urbana que quieran culturizarse, pero también es relativamente accesible para aquellos que simplemente lo quieran ver por cultura general.

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We’ve been up to something. Catch #HipHopEvolution Director @iamdarby and Writer @bunrigo at #A3C17 on Friday @ 7PM with an exclusive gem.💎 #LongLivePimpC

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Esta tercera temporada respeta la guía de estilo que nos ha hecho volver a ella y ahora lo malo es esperar a la cuarta. De nuevo, fantástica.


Otra serie que deberías ver ya es «Top Boy», producida por Drake para Netflix. Disfruta aquí de parte de la BSO con Drizzy.

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