Los ángeles y demonios de Kendrick Lamar

Uno de los hombres de moda y que más está dando que hablar desde que en marzo de este año decidiera sacar su segundo disco de estudio y que ha puesto patas arriba el panorama musical. Con un sonido clásico a la par que vanguardista, el de Compton nos ha abierto su mente para que podamos ver los entresijos que su cerebro alberga. Con este último LP, Kendrick ha iniciado un cambio, un cambio social a través de la música que no está dejando indiferente a nadie. Con Lamar resurge el modelo del rapero que está a caballo entre la injusticia y la esperanza, una vida truncada por el lugar donde le tocó vivir y el entorno. Compton supone el espacio que oprime y libera la mente de K-Dot.  En su último videoclip apreciamos esta idea, vemos a un Kendrick oprimido por el espacio, las situaciones y su propia mente. ‘Alright‘ resume en apenas siete minutos todos los temas que más aparecen en ‘To Pimp A Butterfly‘ y que comentaremos en este artículo.

El ascenso de Kendrick Lamar durante estos últimos años ha sido meteórico, un joven que bajo la tutela del ídolo de su infancia, Dr. Dre, ha ido escalando hasta coronarse por muchos como uno de los reyes del panorama. Un estilo fresco y desenfadado con una carga lírica muy potente ha rehabilitado una parte del Rap americano que parecía haber caído en el olvido. Una crítica social que se refleja en el primer tema de su último disco “What you want? You a house or a car? Forty acres and a mule, a piano, a guitar?”. Desde el inicio se plantea una negación a lo material, a la fama conseguida y el dinero, critica con dureza las aspiraciones que suelen tener todos los raperos jóvenes cuando quieren triunfar. Con esto Lamar arremete contra lo que se vende como el African-American Dream, que Biggie ya resumió en su dicho “money-hoes & clothes”.

‘To Pimp A Butterfly’ supone una revolución, un cambio, un antes y un después a la hora de hacer Rap. Un disco que crea una continuación a ‘Good Kid. m.A.A.d City’ de tal modo que evoluciona ideas como en ‘Money Trees‘ donde el dinero no es lo importante sino la vida simple: “Ya sabes, jugando con mis colegas. De vuelta a la realidad eramos pobres, otra víctima de guerra”

Tantas críticas como alabanzas le han estado llegando a K-Dot desde que sacara el disco y a raíz de su actuación en los BET Awards donde interpretó “Alright sobre un coche de policía y con banderas de Estados Unidos tras él (algunos pensarán que a modo de ironía). Geraldo Rivera criticó con dureza el tema y lo calificó como una de las razones por las que los jóvenes afroamericanos actúan de forma incívica haciendo uso del anticuado argumento de “la culpa es del Hip Hop“. El californiano respondió así: “Esta es la realidad, este es mi mundo, esto es de lo que hablo en mi música. No puedes evitarlo”.

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“My name is Uncle Sam, I’m your dog. Motherfucker, you can live at the mall”

La seña de identidad del disco se encuentra en sus letras y por tanto en la crítica social que recoge. Primero comencemos por un tema esencial que aparece a lo largo de todo el LP, la vida dentro de Compton y la represión mental que le causa. Los problemas psicológicos de nuestro artista han sido algo que le llevan atormentando desde la adolescencia. Se ha definido como “un culpable de sobrevivir”, lo que nos lleva a sacar en claro la presión mental a la que se ve sometido K-Dot. En una entrevista para MTV, el californiano no negó que haya tenido pensamientos suicidas acarreados por depresiones.

“And if this bottle could talk / I cry myself to sleep / Cause everything is your fault / Shoulda killed yo ass a long time ago / You shoulda felt that black revolver blast long ago / And if those mirrors could talk it would say ‘you gotta go’ / And if I told your secrets / The world’ll know money can’t stop a suicidal weakness”

Otro de los temas que mejor se ven reflejados en ‘To Pimp A Butterfly‘ es la muerte de los seres queridos y cercanos al artista. Este aspecto ya fue tratado en ‘Good Kid, m.A.A.d City‘ con contundencia pero en el último disco se ha concretado todavía más. Una de las canciones que más me llaman la atención es ‘These Walls‘, esta canción a mi parecer plantea una historia (real o no, quién sabe). Esta historia se puede enfocar como una carta abierta al asesino de un amigo de Kendrick, Dave, al cual dedicó la canción ‘Sing About Me‘. “Si estos muros pudieran hablar…”  con esta coletilla, el tema personaliza las paredes otorgándoles sentimientos como personajes partícipes de nuestros buenos y malos momentos. Realiza una progresión temática hasta la idea principal de la canción: Kendrick se ha estado acostando con la novia del asesino de su amigo “And how she think about you until we meet up at night. About the only girl that cared about you when you asked her. And how she fucking on a famous rapper”

“Loving you is complicated”

Kendrick describe TPAB como su terapia personal, pero también señala que debe ser una declaración de liderazgo. Comprende que al conocerse mejor a sí mismo, sabe cómo actuar contra sus “demonios”, esos males que le atormentan y que le hacen gritar. Este será otro de los temas del disco, amarse. Lo escuchamos primero en “u”, que trataría la parte más oscura y compleja del de TDE, adentrándonos en lo más profundo de su ser y la problemática de amarle. El segundo párrafo de esta canción es realmente duro, su yo interior le habla y le acusa de hechos pasados que siguen pasándole factura. Esto es una confrontación respecto a “i”, un tema más alegre e inspirador que ve el mundo desde el otro punto de vista. Una óptica bipolar que nos sigue demostrando la inestabilidad psicológica de Kendrick Lamar.

“You hate my people, your plan is to terminate my culture”

Por último destacamos el asunto del racismo que tiene su mejor representación en ‘The Blacker The Berry, un corte que ha creado enorme controversia en Estados Unidos. “I’m the biggest hypocrite of 2015” así comienza este track Lamar, calificándose como hipócrita respecto a su postura con el racismo en la cultura popular. Esta canción enfoca el racismo hacia los afroamericanos desde diferentes ángulos, en primer lugar con el Black History Month y la discriminación que supone vivirlo. Más tarde no duda en atacar a los gobiernos y la policía a raíz de los diferentes sucesos y asesinatos racistas que ocurrieron meses atrás en algunas ciudades del país. Para finalizar ataca sin miramientos a la cultura que ve a los afroamericanos con una serie de clichés (sandía, pollo frito, baloncesto, Kool-Aid).

“We want the funk”

Algo que llama la atención desde el inicio del disco y que evidencia una rotunda transformación respecto a GKMC es el apartado instrumental. La influencia del Funk de los años 70 de Funkadelic o Kool & The Gang es evidente ya con la participación de uno de los mejores guitarristas de la historia de la música, George Clinton. Con un primer tema que nos trae Funk, el segundo track, ‘For Free’, nos envía con Miles Davis y Charlie Parker en una especie de conversación entre una mujer y Kendrick. Él mismo reconocía que sus influencias habían sido Clinton y Davis, además de James Brown, Sly Stone, Ralph Ellison y Alex Haley entre otros. Así pues vemos cómo no se limita al Rap para realizar su música sino que posee una variada gama de estilos y géneros que dotan de diversidad a sus composiciones.

Una de las “bombas” que más nos transporta a otros años es el segundo single del disco ‘King Kunta‘. En este tema se incluye un contundente groove que no deja indeferente a nadie con la presencia de un sample de James Brown  The Payback‘, además de la aportación musical de ‘We Want the Funk‘ de  Ahmad.

El disco en general sigue una línea muy marcada por la antigua música negra. Esto se aprecia en “i”, el tema más funky del disco bajo mi punto de vista. No creo que Ernie Isley (guitarrista de The Isley Brothers) pensara cuando tocaba ‘That Lady‘ que sus acordes harían mover el cuello a millones de personas en el Siglo XXI. Como conclusión a este apartado podemos destacar otros samples que tienen mucha importancia en el LP como ‘I No Get Eye For Back‘ de Fela Kuti (Mortal Man) o ‘All for myself‘ de Sufjan Stevens (Hood Politics).

“Sometimes I did the same. Abusing my power full of resentment”

A lo largo del disco podemos observar con atención cómo Kendrick utiliza diferentes medios para influirnos y expresar una idea de forma diferente. Muchos criticaron que en este álbum, a diferencia de ‘Good Kid, m.A.A.d City‘, había un excesivo uso de la voz acelerada del artista. Con este recurso, el de Compton quiere representar su yo interior o su yo niño que se expresa a través de una voz más aguda. Un claro ejemplo de ello se aprecia en ‘Hood Politics, en el tema habla de la vida en el barrio y lo que ocurre allí.

“I remember you was conflicted…”; con esta frase que aparece en una gran cantidad de outros de las canciones del trabajo nos van introduciendo a lo que se producirá en ‘Mortal Man‘ donde nos sorprende con una conversación entre Tupac y el propio rapero. El uso de este recurso causa curiosidad y extrañeza en el oyente que si escucha el disco en su orden lógico no llega a comprender que quiere transmitirnos repitiendo esa muletilla tantas veces.

Dicen que entre la basura y la maleza a veces suelen nacer flores. Que aunque nadie lo espere siempre se puede encontrar algo bueno en un entorno arduo y complicado. La desigualdad social que se vive en Estados Unidos es enorme y se acentúa especialmente en grandes ciudades donde se concentran en los llamados ‘ghettos’ o suburbios. Podríamos mencionar los casos de West Baltimore, uno de los lugares más conflictivos de la Costa Este y del país; también 8 Mile Road en Detroit; pero hoy nos vamos a centrar en la otra punta de Estados Unidos, en Los Ángeles y concretamente en Compton.

Es bien sabido por todos, ya sea gracias a las películas, series o bien a la música que la ciudad de Compton no es un idílico lugar para vivir. Esta ciudad, que se ha ido expandiendo desde la segunda mitad del Siglo XX, tiene una media anual de 39 crímenes violentos por cada 1000 habitantes, un dato enormemente superior a la media del país que se sitúa en 2. En un ambiente de conflictividad, tráfico de drogas y guerras de bandas encontramos una escapatoria para la juventud que quiere alejarse de ese mundo, la música. Muchas líneas se han escrito acerca del Rap en Compton, NWA, The Game, Coolio, YG, Tyga, etc, pero nuestro hombre es Kendrick Lamar.

En la mencionada localidad de Compton, nació en 1987 un chico llamado Kendrick Lamar Duckworth procedente de una familia de Black Panthers de Chicago, que huyendo de la dureza de las calles del Estado de Illinois partieron hacia California. Irónicamente fue peor el remedio que la enfermedad, pero eso fue suficiente para que se pusieran las bases del aprendizaje del joven Kendrick. En 1995 Tupac Shakur y Dr. Dre acudieron y movilizaron a todo Compton para grabar el videoclip del clásico California Love‘ ante la impasible mirada de un pequeño niño de siete años al que esos momentos le marcaron de por vida. La presencia de un ídolo para toda la población de la ciudad y su influencia fueron suficientes para Lamar.

 “Tupac in Compton, man! To kids, even grown men, he was like a superhero. I don’t know what gave him this aura but he had something else. Now I’m old enough to say I don’t think even he knew it.

Si la presencia de Tupac y Dre en Compton en 1995 marcó tanto a un pequeño chaval, ese es el fiel reflejo del poder que tiene este género musical, capaz de sacar del abismo a tantos y llegar a oídos de gente situada a miles de kilómetros. La fuerza de una música con la intención de mejorar el mundo al mismo tiempo que critica lo establecido. Él es Kendrick Lamar y esta es su obra.

Kendrick Lamar actuará el próximo 10 de julio en Barcelona y The Medizine estará ahí para contártelo.

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