Sobre la vuelta de «Mindhunter»: ¿la mejor serie de Netflix?

Según los pocos psicólogos expertos en psicopatía, alrededor del 4% de la población mundial tiene esta característica. Un rasgo que se define por la ausencia de empatía y todo el rango de sensaciones y emociones que ello incluye: amor, solidaridad, afecto y una serie de necesidades especiales como es el placer de someter a los demás hasta uno u otro punto.

Ateniendo a los especialistas en la materia, las personas con psicopatía sienten una especie de «vacío» que solo es calmado con una confrontación que los deje como victoriosos, y esta pequeña batalla puede ir desde una pequeña indirecta descalificante hasta la mayor de las atrocidades.

De ese modo, y según los especialistas, si uno tiene 200 conocidos, quiere decir que conoce o ha conocido en mayor o menor medida a unas 8 personas con psicopatía. Pero no nos engañemos, la ausencia de sentir emociones no quiere decir que sean unos asesinos en serie, sino todo lo contrario. La mayoría simplemente ejercen esa necesidad de poder y desestabilización en el trabajo, la familia o las amistades, una necesidad especial que usted puede diferenciar por la tensión constante que siente frente a ciertas personas y esa imprevisibilidad de sus acciones y expresiones.

Buceando en la psicopatía de la mano de una de las mejores series de Netflix

«Mindhunter», la maravillosa serie cuyo piloto fue dirigido nada más y nada menos que por David Fincher, se centra en las entrevistas que un grupo del FBI realizó a psicópatas en la cárcel. Pero no a esos psicópatas integrados o cotidianos que disfrutan con nuestro sufrimiento en el trabajo, sino a los que han llevado su necesidad de placer especial mucho más lejos: los asesinos en serie.

A grandes rasgos, «Mindhunter» va de las entrevistas que se realizaron en la cárcel a estos criminales seriales con el objetivo de buscar patrones y conclusiones para evitar y predecir más acciones similares en el futuro.

Los agentes del FBI se recorrerán muchas de las prisiones de Estados Unidos revolucionando el estudio sobre ciertos patrones de comportamiento, y lo harán en una serie sobria y contenida cuya nula necesidad de mostrar contenido explícito es inversamente proporcional al poso terrorífico que puede dejar.

Con una magnífica dirección, actuaciones y puesta en escena «Mindhunter» y sus hipnóticas atmósferas bucea en las mentes de algunos de los tipos más peligrosos de la historia y lo hace sin necesidad de buscar efectismos ni resultados fáciles: lo hace con pulso, calidad y buena factura, y se convierte de ese modo en una de las mejores series de Netflix.

La segunda temporada (que acaba de estrenarse) no hace sino afianzar sus virtudes y reestructurar algunos de los defectos de la serie. De nuevo seguimos a los dos agentes y a su equipo en su ruta estudiando a los psicópatas menos contenidos de la historia (la mayoría se dieron en la década de los setenta) aunque con imprevisibles novedades que les tocarán muy de cerca.

«Mindhunter» no es una serie para aquellos que busquen acción y adrenalina, es una producción cuyas frases, planos y conclusiones se te meten dentro y de ahí su inmensa legión de fans. Esta segunda temporada no hace más que asegurar todo lo que pensábamos de ell,a y nos deja claro que no hay un mayor peligro para el ser humano que el propio ser humano. Imprescindible.


También se ha estrenado la última película de Tarantino hace nada: te dejamos una pequeña review aquí.

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