Logo de The MedizineLogo de The Medizine

Locura y excentricismo al límite: llegó la hora de volver a ver «Ali G»

Por JD Romero / 06/10/2019
Locura y excentricismo al límite: llegó la hora de volver a ver «Ali G»

A estas alturas, nadie duda de que Sacha Baron Cohen es uno de los cómicos más estimulantes, creativos y arriesgados del mundo.

Inspirado en su ídolo (el grandísimo) Peter Sellers, este londinense que nació a comienzo de los setenta es capaz de crear personajes excéntricos e hilarantes, mimetizarse con ellos y acabar convirtiéndolos en símbolos mundiales del humor. Así ha sido con Borat, Bruno o el que hoy nos ocupa por razones obvias: Ali G.

El rapero ficticio y hoy convertido en icono, hizo sus primeras apariciones en Channel 4, en el cual entrevistaba a personas de todo tipo con una personalidad y unos rasgos ya absolutamente definidos.

¡Suscríbete a The Medizine TV!

El personaje de Ali G fue creciendo tantísimo en popularidad que llegó a entrevistar a autenticas personalidades mundiales (a las que siempre acababa humillando o desconcertando) y tanto fue así que fue llamado por la mismísima Madonna para aparecer en el vídeo de su hit ‘Music’.

Entre broma y broma, Ali G (o mejor dicho, Sacha Baron Cohen bajo su personaje creado) acabó entrevistando a Shaquille O’Neal, Noam Chomsky (esto es lo más surrealista de la historia de la televisión), John McCain, Donald Trump, David Beckham o Buzz Aldrin.

Tanto fue el éxito y el impacto de esta amplificación satírica de los tics de los raperos que a nadie le extrañó que acabaran ofreciéndole hacer un largometraje con el personaje como protagonista. Cinta que también sería un éxito.

¡Suscríbete a The Medizine TV!

«Ali G» se convirtió en un icono mundial casi de la noche a la mañana

Y dicho y hecho, en 2002 se estrenaba «Ali G in da house», que exploraba en el mismo tono de humor zafio y de sal gruesa los orígenes del personaje, sus amistades, sus enemigos, sus amores y sus conflictos interiores.

Y, aunque la historia tenía y tiene su gracia, sabemos que el peso de la función recae en el «cómo» y no en el «qué» en cuanto a que es Ali G y su exageración de los tipos de raza blanca de clase media que imitan a los afroamericanos del ghetto (y a los jamaicanos) donde está la gracia.

En la película (titulada en españa «Ali G anda suelto»), nuestro protagonista está preocupado por el cierre del centro en que trabaja, debido a la ausencia de fondos.

¡Suscríbete a The Medizine TV!

Para dar de qué hablar y conseguir su objetivo, Ali G se encadena en un estación de autobuses, donde llama la atención del primer ministro que lo acaba convenciendo para que se presente a la presidencia del gobierno. Por supuesto, no todo será tan blanco ni tan fácil, y pronto Ali G se verá en problemas que le sobrepasan.

El film fue exactamente lo que uno esperaba de él y es por ello que fue un tremendo éxito y sus frases han sido adoptadas y repetidas hasta la saciedad.

Un personaje exagerado que imita a personajes a su vez estereotipados sobre el que se construye una historia surrealista y que funciona gracias al que debe llevarse el mérito de toda la función: Baron Cohen. Él da vida al personaje, él hace que todo funcione y es la base de todas las razones por las que ver la película en su día y hoy.

«Ali G In Da House» es tan hija de su tiempo como divertida. Incultura, palabrotas, clichés, secundarios ridículos… Una amalgama tan simple como efectiva si sabemos a lo que vamos. Y es que esa es la cuestión con Ali G: si sabes a lo que vas y aceptas su micromundo, puedes volver a pasártelo bomba. Si eres de los que se toma la vida demasiado en serio… Mejor no vengas a este barrio.


Si quieres revivir la culturilla de los 90s de nuevo, ¿por qué no echas un vistazo a las 3 películas que te recomendamos hoy?