Kanye pide perdón con un anuncio en The Wall Street Journal

Kanye West ha perdido perdón publicando una disculpa pública a página completa en el Wall Street Journal . Así, a lo grande, pero más grandes aún fueron las barbaridades que dijo, ciertamente.
Allí aborda directamente las consecuencias de su comportamiento durante los últimos años y asume responsabilidad por sus declaraciones y acciones antisemitas. El anuncio supone uno de los gestos más contundentes del artista desde el inicio de su crisis pública, marcada por polémicas, cancelaciones profesionales y un progresivo aislamiento.
Como sus palabras hablan por sí solas y ya es mucho texto, ahí os va. Hemos resaltado algunas frases para facilitar vuestra lectura.
Esta ha sido la disculpa de Kanye a página completa en el Wall Street Journal
En palabras textuales. O sea, literal:
A quienes he herido:
Hace veinticinco años sufrí un accidente de coche que me rompió la mandíbula y me causó una lesión en el lóbulo frontal derecho del cerebro. En ese momento, la atención se centró en los daños visibles –la fractura, la inflamación y el trauma físico inmediato–. La lesión más profunda, la que estaba dentro de mi cráneo, pasó desapercibida. No se realizaron escáneres exhaustivos, los exámenes neurológicos fueron limitados y nunca se planteó la posibilidad de una lesión en el lóbulo frontal. No se diagnosticó correctamente hasta 2023.
Ese fallo médico causó graves daños a mi salud mental y derivó en mi diagnóstico de trastorno bipolar tipo 1. El trastorno bipolar tiene su propio sistema de defensa: la negación. Cuando estás en un episodio maníaco, no crees que estés enfermo. Crees que todos los demás están exagerando. Sientes que ves el mundo con más claridad que nunca, cuando en realidad estás perdiendo completamente el control.
Una vez que la gente te etiqueta como «loco», sientes que ya no puedes aportar nada significativo al mundo. Es fácil para otros bromear o restarle importancia, cuando en realidad se trata de una enfermedad muy seria y debilitante, de la que puedes morir. Según la Organización Mundial de la Salud y la Universidad de Cambridge, las personas con trastorno bipolar tienen una esperanza de vida reducida entre diez y quince años de media, y una tasa de mortalidad general entre dos y tres veces superior a la de la población general. Esto es comparable a enfermedades graves como las cardiopatías severas, la diabetes tipo 1, el VIH o el cáncer, todas potencialmente mortales si no se tratan.
Lo más aterrador de este trastorno es lo persuasivo que resulta cuando te dice: no necesitas ayuda. Te vuelve ciego, pero convencido de que tienes una visión clara. Te sientes poderoso, seguro, imparable. Perdí el contacto con la realidad. Las cosas empeoraron cuanto más ignoré el problema. Dije e hice cosas de las que me arrepiento profundamente. A algunas de las personas que más quiero, las traté peor que a nadie.
Soportasteis miedo, confusión, humillación y el agotamiento de intentar ayudar a alguien que, por momentos, era irreconocible. Mirando atrás, me desconecté de mi verdadero yo. En ese estado fragmentado, me aferré al símbolo más destructivo que pude encontrar, la esvástica, e incluso vendí camisetas con ella.
Uno de los aspectos más difíciles del trastorno bipolar tipo 1 son los momentos desconectados –muchos de los cuales aún no recuerdo– que me llevaron a un juicio pobre y a comportamientos imprudentes que a menudo se sienten como una experiencia fuera del cuerpo. Me arrepiento y me avergüenzo profundamente de mis acciones en ese estado, y estoy comprometido con la responsabilidad, el tratamiento y un cambio real.
Esto no excusa lo que hice. No soy nazi ni antisemita. Amo al pueblo judío.
A la comunidad negra –que me sostuvo en los momentos más altos, los más bajos y los más oscuros–: sois, sin lugar a dudas, la base de quien soy. Siento profundamente haber(n)os fallado. (N)os quiero.
A principios de 2025, caí en un episodio maníaco de cuatro meses de duración, marcado por comportamientos psicóticos, paranoicos e impulsivos que destruyeron mi vida. A medida que la situación se volvía insostenible, hubo momentos en los que no quería seguir viviendo.
Tener trastorno bipolar es un estado notable de enfermedad mental constante. Cuando entras en un episodio maníaco, estás enfermo en ese momento. Cuando no estás en un episodio, eres completamente «normal». Y es entonces cuando el impacto de los daños causados se siente con más fuerza.
Al tocar fondo hace unos meses, mi esposa me animó a buscar ayuda de verdad. Encontré consuelo, curiosamente, en foros de Reddit. Leí historias de otras personas que hablaban de episodios maníacos y depresivos similares y me di cuenta de que no estaba solo. No soy el único que arruina su vida entera una vez al año pese a tomar medicación a diario y ser informado por supuestos «mejores médicos del mundo» de que no soy bipolar, sino que solo tengo «síntomas de autismo».
Mis palabras, como líder en mi comunidad, tienen un impacto y una influencia global. Durante mi manía, perdí completamente de vista esa responsabilidad.
A medida que encuentro un nuevo equilibrio a través de un régimen eficaz de medicación, terapia, ejercicio y una vida limpia, he recuperado una claridad muy necesaria. Estoy volcando mi energía en arte positivo y significativo: música, ropa, diseño y nuevas ideas para ayudar al mundo.
No pido simpatía ni un perdón gratuito, aunque aspiro a ganarme vuestro perdón. Escribo hoy simplemente para pedir paciencia y comprensión mientras encuentro el camino de vuelta a casa.
Con amor,
Ye
Si no vais a leer nada, leed solo el último párrafo, que encapsula muy bien las intenciones del mensaje.
Mucha suerte Ye, que el mundo recupere la fe que perdió en ti no es fácil, pero cosas más difíciles has hecho… Supongo.
Más actualidad con Ian Connor, que asegura que A$AP Rocky es el responsable de la muerte de A$AP Yams.

