Khaby Lame vende su empresa, imagen y voz por 975 millones

Khaby Lame, el tiktoker más seguido del mundo, acaba de embolsillarse 975 millones por vender su empresa, su imagen y su voz.
El creador senegalés-italiano ha cerrado un acuerdo por su compañía Step Distinctive Limited de 975 millones de dólares en acciones, que además incluye el desarrollo de un «gemelo digital» impulsado por IA.
Niños, ni en los mejores capítulos de «Black Mirror».
¿Qué implica que Khaby venda su empresa e imagen?
Según ha informado Business Insider Africa, la operación se ha cerrado con Rich Sparkle Holdings y el acuerdo les otorga los derechos exclusivos sobre las actividades comerciales globales del creador durante al menos 36 meses, incluyendo patrocinios, licencias, e-commerce y colaboraciones con marcas.
Tres años no son tanto por casi mil millones, si me preguntan.
Como parte del trato, Khaby Lame pasa a ser accionista mayoritario de Rich Sparkle, posicionándose no solo como imagen creativa, sino como socio clave dentro de la infraestructura empresarial que se está construyendo alrededor de su marca personal. La compañía estima que podrían generar más de 4.000 millones de dólares anuales una vez esté plenamente operativo.
@khaby.lame That last rep had me fighting for my life ,Appreciate the backup🏋🏾♂️💪🏾💪🏻#learnfromkhaby #comedy
Uno de los puntos más llamativos del acuerdo es la autorización para crear un gemelo digital de Khaby Lame. El avatar podrá replicar sus rasgos faciales, voz y patrones de comportamiento, permitiendo contenido multilingüe, livestreams virtuales y presencia constante sin límites horarios.
Khaby acumula más de 360 millones de seguidores en sus distintas redes y se convirtió en un fenómeno global gracias a sus vídeos mudos desmontando life hacks absurdos. Sabréis quién es, vaya, algún vídeo tenéis que haber visto. Su formato eliminó barreras lingüísticas y lo transformó en uno de los rostros más universales de internet, alguien a quien le coges cariño sin pretenderlo.
Nos alegramos de que se gane su pan por lo grande, pero ojalá este trato no le juegue malas pasadas. Suena un poco a trato con el diablo eso de vender tu imagen para que otros la exploten, ¿no? Aunque, si lo piensas, muchos contratos de la industria vienen a ser eso… Con una bolsa mucho menos pequeña como recompensa.

