La policía investiga al padre de Lil Poopy (Coke Boys) por negligencia y explotación

El videoclip grabado por el niño de nueve años correspondiente al remix de “Pop that” ha hecho saltar las alarmas
Meses atrás, Lil Mouse, de tan solo 13 años y miembro del colectivo Hella Bandz, se convirtió en el centro de todas las miradas debido a su corta edad y a sus provocadoras letras, aunque el asunto no trascendió más allá de la simple polémica.
En esta ocasión el encargado de levantar ampollas ha sido Lil Poopy, miembro más joven de Coke Boys, que con 9 años ya rapea bajo la supervisión de French Montana en remixes de temas como “Pop that” o “Stay schemin”. Concretamente, ha sido el videoclip que se grabó para el primero de estos el que ha llamado la atención de los agentes de Protección infantil, que han comenzado a investigar al padre del pequeño en relación a posibles delitos de explotación o, de forma opuesta, negligencia y abandono.
Al final del vídeo se puede ver como Lil Poopy golpea repetidamente el culo de una chica que baila junto a él y actúa junto a French Montana. Ello, junto a los casi 7.500 dólares que el niño cobra por show, ha alertado a las autoridades frente a un padre que ha declarado no haber infringido ninguna ley en la grabación y que defiende a su hijo alegando que únicamente está haciendo uso del talento que Dios le ha dado.
Lil Poopy lanzó el noviembre pasado una mixtape titulada “Coke Ain’t A Bad Word”.

