Del barrio a la radio: la profesionalización de los artistas en España

Las últimas semanas han sido frenéticas para el género urbano en España. Desde el lanzamiento de ‘Mala Mujer’ de C. Tangana han ocurrido algunas cosas que hacen pensar en un posible cambio a corto- medio plazo en la escena musical en nuestro país.

Hay una serie de precedentes que debemos analizar. En primer lugar, la aparición (ya casi recurrente) de artistas y del concepto “trap” en diarios y grandes medios de comunicación como El País o el desafortunado artículo que La Vanguardia titulaba “Trap, el rap de los ninis”.

En segundo lugar, la espectacular acogida de nuestros artistas en festivales de renombre internacional como el Sónar, el Primavera Sound o incluso el World Pride Madrid 2017, donde gente como C. Tangana, La Zowi, Ms. Nina o Bea Pelea se dieron un auténtico baño de masas a los ojos de de miles de personas.

En tercer lugar, la diversificación de los canales empleados para transmitir música: hasta hace unos meses era extraño encontrar referencias de muchos traperos en plataformas como Spotify o Apple Music, sin embargo, la profesionalización ha servido para lograr llegar a un número cada vez mayor de reproducciones en servicios que no son YouTube.

Por último, y como hito, podemos situar las declaraciones de Pucho en Los 40 hace unas semanas, donde se adivinan varios de los temas que podrían sonar en las radios del país en los próximos meses. Entre esta selección se encuentran algunos como ‘Fiebre’ de Bad Gyal o ‘Ganas’ de Maikel de la Calle, dos canciones que en las redes sociales han logrado millones de visitas, compartidos y me gustas.

Y es que este último precedente es el hilo conductor de la historia. Una historia que tiene, por un lado, a artistas y, por otro, a los grandes monopolios de la música. El tema a debate: la profesionalización de los artistas a la hora de vender su producto.

A día de hoy son muchos los artistas con referencias no solo a nivel nacional, sino en el plano internacional y de diversos sectores (la moda, por ejemplo). Este particular boom no ha sido canalizado todavía por los sellos en España, tan solo ha habido algunos acercamientos como la firma de Pxxr Gvng en 2015 con Sony, el contrato más caro del gremio de Antón, la colaboración de Nike con Dellafuente… Pero, como señalamos al principio, la tendencia está cambiando.

Los artistas comienzan a ser conscientes de que es necesario mostrar una imagen seria y responsable para vender, ya que de otra forma seguirán en la marginalidad musical. Así, podemos hablar del caso de Yung Beef como paradigmático. ¿Cómo un artista que ha logrado desfilar para Pigalle, hacer campaña con Calvin Klein y ser producido por Metro Boomin -recordemos que el de Atlanta es productor habitual de Future, Drake, Gucci Mane o 21 Savage- no está en el número uno de las listas nacionales e internacionales? La falta de criterio de los sellos y el hermetismo musical condicionan esta situación, pero también tenemos que ser críticos y ver el papel profesional que ha podido jugar Fernandito en todo esto, este tema lo analizaremos en otros artículos.

Al final, todo se puede sintetizar en la siguiene proclama: queremos a Yung Beef en la radio. El trap en España está maduro, los artistas tienen el reconocimiento del público y una calidad musical cada vez mayor, que atiende precisamente a la idea de profesionalización y de seriedad. ¿Tendremos cambio en los próximos meses en la escena musical en España? ¿Sonará Fernandito Kit Kat en Los 40? Yo apuesto que sí.

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