3 raperos olvidados que iban a llegar a lo más alto (y se quedaron en el camino)

Aunque desde fuera parece fácil (porque siempre escuchamos las historias de éxito), llegar a lo más alto en lo musical es más que complicado, y más aún mantenerse siendo relevante.

Raramente los que han llegado arriba lo han tenido fácil, y nos gusta escuchar sus historias de ímpetu y consecución de sus sueños. La cosa es que muchas (demasiadas) veces los que no logran el estrellato se han esforzado igualmente, y todo queda en nada o casi nada. Con suerte en un nombre que nos suena del pasado.

Siempre pensamos en los que llegaron arriba, pero ¿qué pasa con el resto?

Es por ello que hoy nos gustaría contar la historia contraria, la de ejemplos de tipos que rozaron todo con sus dedos y o bien cayeron demasiado rápido para siempre o sus carreras se quedaron en el simple hype, en lo que todos esperan que va a ser y nunca fue.

Y debe ser muy doloroso: el hip hop no es una música (o no lo era) que llegara a las clases altas, sino a las más desfavorecidas, de modo que la destrucción del sueño cuando lo has tenido justo delante mucho más arduo.

Chocarse con el muro de la realidad, muchas veces por la falta de autocontrol y las malas decisiones musicales y de comunicación.

Seleccionamos tres rappers hábiles cuyas carreras iban a estar en teoría siempre en lo más grande, pero que el tiempo a terminado casi por olvidar. Nombres que conocemos, sí, pero de los que esperábamos mucho más en lo musical y también en sus relevancias en nuestras vidas.

Hoy son sólo tres pero podíamos haber escogido diez o quince, con lo que puede que este artículo sea el primero de una serie de varios.

Canibus

El tipo que fue capaz de enfrentarse en un beef (ya legendario) a LL Cool J y poner en ese vídeo musical a Mike Tyson.

Dos primeros discos de cierta relevancia (sobre todo el primero, llamado ‘Can-I-Bus’) para acabar en el ejército y casi olvidado en el panorama. Una pena, el tipo sabía rimar y tenía una voz característica.

Shyne

Un rapper fichado por Diddy para convertirlo en el próximo Biggie Smalls y que acabó en casi nada.

Descubierto por DJ Clark Kent mientras improvisaba en una barbería, fichó por Bad Boy y llegó a vender casi un millón de discos de su primer álbum, hasta que su tendencia a la criminalidad lo destrozó todo.

El rapero acabó con una condena a diez años que mermó su carrera, luego se convirtió al judaísmo y su vida se tornó en una especie de telenovela entre la violencia y la luz, lo que queda claro es que musicalmente lo tuvo todo y al final quedó en (casi) nada.

Shyheim

El eterno protegido de Wu-Tang Clan y el niño que sacó un notable álbum de rap con solo catorce años.

Compartió escenario con Notorious BIG, Tupac o Big Daddy Kane, colaboró con Ghostface o Method Man y es destacado por JAY-Z en su propia biografía, pero la música del artista dejó de ser relevante.

Una serie de malas decisiones de marketing, musicales y sus eternos problemas legales (su última condena fue de catorce años) hicieron que el rapero casi haya desaparecido de nuestras memorias.


Échale un ojo aquí a los artistas que hemos perdido esta década.

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