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Es hora de recordar el enorme legado de Tha Alkaholiks

Por JD Romero / 20/05/2020
Es hora de recordar el enorme legado de Tha Alkaholiks

Aunque estos últimos años hayan caído un poco en el olvido, lo cierto es que Tha Alkaholiks (o Tha Liks, posteriormente) fueron uno de los grupos referencias del rap de la costa oeste y de todo Estados Unidos.

Con unas producciones y rap notables y genuínos y una frescura envidiable, llegaron a estar en boca de todos lo suficiente como para que Tash (el líder) tuviera una decenta carrera en solitario.

Pero o el rap evolucionó demasiado o ellos se quedaron atrás, y casi de un día para otro dejamos de hablar de uno de los grupos más talentosos y divertidos de California. A veces la vida es demasiado injusta, y por eso este artículo era necesario.

Es necesario reivindicar a Tha Alkaholiks

El grupo se formó a comienzos de los años noventa en la ciudad de Los Angeles y pronto E-Swift, J-Ro y Tash comenzaron a tener bastante respeto local, hasta lanzar un primer disco llamado ’21 & Over’ que si bien no les dio fama mundial (eso vendría luego) los situaría en el mapa. No hace falta decir cual era la afición preferida de la banda para tener ese nombre, así como el título de sus discos.

Fue ya en 1995 y con ‘Coast II Coast’ cuando el grupo escaló posiciones en las listas (tanto las generales como las de hip hop) y su nombre fue conocido por todos, sobre todo gracias a los singles ‘Daaamn!’ y ‘The Next Level’.

Pero quizás hasta dos años después no se convirtieron en uno de los grupos referencia a nivel mundial, con el LP ‘Liqwidation‘ y la canción ‘Hip Hop Drunkies’ junto a todo un icono del momento (y hoy leyenda) Ol’ Dirty Bastard, de Wu-Tang Clan.

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Con ‘Liqwidation’, el grupo fue capaz de situarse junto a los grandes nombres del momento en una época tan competitiva y de tanto nivel como 1997. Podíamos decir de Tha Liks que era uno de esos pocos grupos que se reconocían al momento por un sonido, unos raps y unas entonaciones tan específicas.

Qué decir de Tash, uno de los tipos que mejor ha rapeado a lo largo de los años noventa, lo que no es baladí.

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Pasaron unos años y en 2001 el hip hop había evolucionado en gran parte, o mejor dicho: si querías hacer ruido tenías que contar con un sonido más club y con ciertos productores como Pharrell Williams, y exactamente eso hicieron.

El álbum ‘X.O. Experience’ (de nuevo una referencia al mundo del alcohol) volvió a estar en boca de todos (o más aun), dándole tanto al púbico rap como al mainstream justo lo que querían.

‘X.O. Experience’ volvió a ser un éxito, aunque suavizaba o actualizaba el sonido de la banda

Y debemos movernos hasta 2006 para el siguiente y último trabajo de la banda como tal. ‘Firewater’ es un más que decente disco que disfrutaron los seguidores del grupo pero que quedó un poco más solapado por otros artistas y conjuntos. El single ‘The Flute Song’ respondía a los cánones del momento, pero por alguna razón todo hizo menos ruído del esperado y Tha Liks pararon ahí.

La carrera en solitario de Tash no se queda atrás, con el magnífico y más que recomendable ‘Rap Life’ (1999), el decente ‘Control Freek’ (2009) y el EP ‘Raps on taps’ (2019), un trabajo cada diez años. Es por ello que su relativo olvido sea tan injusto.

Es una pena que un grupo que nos ha dado tan buena música haya quedado tan poco reivindicado. Suponemos que sus fans siguen reproduciendo su música, porque sus discos se merecen esas escuchas y muchas más, pero tampoco es agradable que hayan dejado de crear canciones y álbumes. Si vuelven nos harán muy felices, si no, tendremos que conformarnos con oír una y otra vez los discos que hemos analizado hoy. De ellos depende.


Quien está construyendo su legado ahora es Roddy Ricch, y seguro que conocer su historia de cerca te va a flipar.