Logo de The MedizineLogo de The Medizine

Estos son los peores discos de algunos de los mejores raperos

Por JD Romero / 30/11/2020
Estos son los peores discos de algunos de los mejores raperos

La inspiración artística es algo tan abstracto, incontrolable e impredecible que puede jugarte la peor de las pasadas. Y eso no solo nos ocurre a nosotros, los humanos anónimos de capacidades creativas limitadas, también les ocurre a los mejores artistas del mundo. En el rap no podía -ni debía- ser diferente. Por eso hoy recopilamos los peores discos de los mejores raperos de la industria.

Y es que incluso los mejores rappers del mundo (aquellos iconos que han construido su carrera en base a grandes productos musicales y que parecen intocables) han sacado a la venta discos que en su día nos decepcionaron y, desde la objetividad de la distancia, nos parecen aún peores. Eso no es achacable, simplemente los convierte en humanos: básicamente lo que son.

Los peores discos son más decepcionantes si vienen de los mejores

Quizás por intentar ir a la moda, por acercarse a las nuevas generaciones, por estar en una época poco inspirada o en un momento emocional convulso, la cosa es que hay leyendas del rap que han firmado discos que han hecho bastante felices a sus enemigos más acérrimos.

Por suerte (también para nosotros como oyentes) para la mayoría de ellos fue sólo un bache en el camino y luego pudieron recuperar el sonido que sus fans amaban y ansiaban.

De ese modo, y como has podido imaginarte, hoy no vamos a hablar de los mejores discos de rap de tus artistas favoritos, sino todo lo contrario: aquellos patinazos de los grandes símbolos de un género musical. Hoy bajamos hasta el barro para enumerarte los peores discos de los mejores raperos.

‘Encore’, Eminem (2004)

Uno de los tipos que mejor ha rapeado en la historia del género se bajaba del pedestal (estando más de moda que nunca) en un álbum decepcionante en su día y poco rescatable hoy con el paso del tiempo.

Tras sus tres geniales (y aclamados) primeros discos y el éxito de «8 Millas» (la notable película semiautobiográfica dirigida por el siempre eficiente Curtis Hanson), el de Detroit mostró el principio de su declive con «Encore», una caída que duró bastante y de la que sólo parece haberse recuperado hace relativamente poco.

‘Prince of Darkness’, Big Daddy Kane (1991)

Big Daddy Kane es el rapero favorito de tu rapero favorito, una frase tópica que este nombre propio se convierte en realidad.

Pero no evita que también sacara algún disco decepcionante, especialmente ‘Prince of Darkness’, editado en 1991. Presionado por superar sus propias ventas (que ya eran bastante positivas), Kane sacó a la venta un disco carente de agresividad y con demasiada potenciación del R&B. Por suerte, su imagen como figura eterna e histórica del género no quedó tocada para siempre.

‘Year of the Dog… Again’, DMX (2006)

DMX fue absolutamente subversivo con sus primeros discos. Un género rap que se estaba volviendo más y más accesible vio en DMX una manera de volver a las raíces, a la sinceridad y la honestidad de las calles… Pero todo tiene un principio y un final.

‘Year of the Dog… Again’ (ya desde el título podemos ver la falta de inspiración del momento) es un disco que repite patrones, discursos y tics y, no es que quisiéramos que DMX evolucionara a algo que no es, pero dejó de ser atractivo. Por suerte, su imagen es hoy una leyenda y la historia le ha dado su sitio como figura clave.

«The Aftermath», Dr. Dre (1996)

Dr. Dre era (y es) sencillamente uno de los mejores productores de rap de todos los tiempos. Su mezcla ecléctica entre gangsta rap, soul y funk lo convirtieron en un símbolo atemporal a día de hoy, pero además en el culpable de hacer muchos de los mejores álbumes de la historia del rap.

Eso incluye todo lo que produjo en Death Row y su propio álbum de debut. Pero en ‘The Aftermath’ (y en una de las franjas temporales más fructiferas de la historia del hip hop) no estuvo muy inspirado, sin ser de lejos un mal disco.

A pesar de contar con colaboraciones de lo más granado del rap estadounidense, el disco supo a poco por alejarse de lo que sus propios fans querían: un sonido parecido a ‘The Chronic’ (1992). Dre quiso jugar a ser más global y accesible (diluyendo un poco el sonido west coast que lo había hecho famoso) y no le salió bien la jugada. Aun así, hay varias canciones absolutamente rescatable en ‘The Aftermath’.

‘Nastradamus’, Nas (1999)

Tras tres primeros magníficos discos (incluyendo dos obras magnas como ‘Illmatic’ en 1994 y ‘It Was Written’ en 1996), el niño de oro de la historia del rap sacaba un cuarto álbum bastante decepcionante, aunque luego nos acostumbraríamos a estos pequeños baches en su carrera.

Para un tipo que había cimentado su carrera en narrar las historias de la calle como nadie (pocos usaban los recursos estilísticos como él), ‘Nastradamus’ era el trabajo de alguien que no tenía miedo en proyectarse como un artista que anteponía el éxito comercial y económico al respeto de la crítica y de sus propios fans.

Por suerte, pudo arreglar su propio desaguisado y convertirse en el icono que es hoy.

Puede que volvamos con una segunda parte de este artículo… Y es que, como ya dijimos, hasta en las carreras de los mejores raperos encontramos los peores discos de la historia. No pasa nada, mientras lo equilibren después con nuevas genialidades.